Rebasar la meta de las 9 toneladas de material reciclado, es uno de los objetivos de la cuarta edición del año del Reciclatón, un evento organizado por la asociación Salva Al Mar, que fomenta el cuidado del medio ambiente y a su vez apoya al tratamiento de niños que padecen cáncer e insuficiencia renal internados en El Hospital del Niño Poblano

 

Justo fue el estacionamiento de dicho nosocomio, así como El Nido en la UPAEP y Ciudad Universitaria, una de las tres principales sedes para recabar material reciclado como tapitas de plástico, botellas de vidrio, latas de refresco, electrónicos y papel.

 

En ese sentido, Rita Ayón, presidenta de la organización medioambientalista, aseguró que con la venta del material reciclado se costea parte del tratamiento médico que necesitan los menores y que “muchas veces rebasa los 1 mil 500 pesos un medicamento que tiene una duración de dos días”.

 

En su oportunidad doña Dulce, una de las beneficiarias de Salva al Mar, quien ha llegado de Chiautla de Tapia, comentó en exclusiva a La Opinión Diario de la Mañana, que tiene dos hijas una con hidrocefalia crónica y la más grande con leucemia. La niña con cáncer requiere un trasplante de médula y su hermana será su donadora, sin embargo a la familia le resulta impagable el medicamento y laboratorios que el seguro no cubre para ambas.

 

Pese a que cuentan con el Seguro Popular, doña Dulce y su esposo han recurrido al apoyo de la sociedad civil organizada para poder obtener lo necesario para sus hijas, pues con el trabajo que realizan, ella vendiendo elotes o chicharrines y él repartiendo agua en su comunidad, no pueden reunir el dinero suficiente.

 

“Esto nos tocó vivir, pero desespera, es una situación que no se le desea a nadie, cada ocho días tenemos que venir a quimioterapia”, comenta doña Dulce con lágrimas en los ojos.

 

Salva al Mar A.C. es una fundación que tiene 7 años de existencia y mes con mes realiza el “Reciclatón”. En su experiencia, Rita Ayón afirma que historias como la de doña Dulce y su familia se han multiplicado de manera lamentable, pero la organización siempre busca casos prioritarios como éste, para apoyarlos.

 

La presidenta de la asociación puntualiza que el material reciclado no es bien pagado, pero con las toneladas que se reúnen, la cantidad de dinero que se logra recaudar ha permitido apoyar a decenas  de familias.

 

“El vidrio nos lo pagan a un peso el kilo, por el kilo de tapitas nos dan centavos, lo mejor pagado son las latas de refresco, por las que nos dan de 12 a 14 pesos en un kilo. Con todas las toneladas, no se hace mucho, pero sirve para comprar algunos medicamentos que los papis nos piden”, apunta la fundadora Esther Ayón

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